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sábado, 29 de noviembre de 2025

LA GUERRA CIVIL EN LA SIERRA ESPADÁN, PROTAGONISTA EN LA NUEVA OBRA DEL CONOCIDO AUTOR JULIO LLAMAZARES

El escritor Julio Llamazares presenta en su nueva obra ‘El viaje de mi padre’ la experiencia de su progenitor durante la Guerra Civil y su paso por la Sierra Espadán.

El novelista, escritor de viajes, poeta y guionista de cine español Julio Alonso Llamazares (Vegamián, León, 28 de marzo de 1955), que ha sido dos veces finalista del Premio Nacional de Literatura de España por sus novelas Luna de lobos (1985) y La lluvia amarilla (1988), centra su recién publicado trabajo "El Viaje de mi padre" en buena parte de las provincias de Teruel y Castellón y las montañas de la Sierra Espadán, recordando las vivencias que le tocó sufrir a su padre durante la Guerra Civil española. Unas historias a las que en un principio el escritor no hizo mucho caso, pues pensaba que eran historias que no iban con él sin darse cuenta de que no era así. Todos somos hojas del mismo árbol que nos nutrimos unas de otras, eso lo aprendes con el tiempo, hasta que se dio cuenta que ya era tarde. 
 
Cuando falleció, empezó a echar de menos no haberle hecho más preguntas, no solo sobre la Guerra Civil sino de todo en general. Es entonces cuando comenzó a preparar este libro como un acto de justicia hacia él, una especie de viaje de redención hacia aquella persona que le dio la vida, y que como muchos otros, casi la pierden cuando tuvieron que vivir la Guerra Civil con apenas 18 años recién cumplidos. Un episodio que lo marcó de por vida como a tantos españoles. 
 
Por suerte, ocurrieron dos circunstancias que acentuaron más el deseo de querer saber cómo serían esos sitios de los que hablaba como la Sierra de Espadán. Una fue que su padre fue y volvió de la guerra con un amigo, Saturnino. La otra fue el reencuentro casual con este amigo, que propició el nacimiento del libro. . 

Cuando se inició el conflicto, tenía 16 años y un hermano, que ya estaba militarizado. Se les dijo que los iban a movilizar porque estaban muriendo soldados y los reponían con otros más jóvenes. Que se presentaran como voluntarios y así podían elegir destino y no ir a Infantería a saltar trincheras, ser carne de cañón y morir casi seguro. Como tenían el Bachillerato e iban a empezar a estudiar Magisterio, eligieron Transmisiones que era un destino mucho más seguro porque los de la radio van al lado del general o coronel o el que sea. Ambos llevaban una radio de esas militares italianas del siglo pasado, uno la llevaba a cuestas y el otro hablaba siguiendo las instrucciones del mando al que acompañaban. Pero pese a todo, aquella experiencia bélica le marcó y siempre tuvo una herida moral, emocional que compartía con muchas personas, del bando que fueran. De hecho, el libro está dedicado expresamente a los que perdieron la Guerra Civil española de uno y otro bando. A los que pierden todas las guerras porque hay una idea falsa de que hay un bando que gana y otro que la pierde. En realidad, la pierden todos los que participan en ella y sobre todo los que van obligados y sin ningún deseo de participar. Y las ganan solo los que las provocan o se benefician de ellas.

Las conversaciones con Saturnino, sirvieron para dar contexto y enmarcar los lugares de la narración. Aquel encuentro removió muchos recuerdos. Su padre ya había muerto, pero Saturnino le sobrevivió 20 años, y murió hace once con 95 años. Gracias a él, el autor pudo grabar algunas cosas referidas a los lugares por los que pasaron y anécdotas que quedaban difusas en su recuerdo. Y es que a una guerra no se va con una libreta, un plano y un GPS para luego recordar qué haces o por donde pasas, sino que lo haces campo a través, en medio del bombardeo y la artillería enemiga y bastante hacían con salvar el pellejo. Le dio pistas sobre la batalla de Teruel y también del viaje desde Zaragoza a Castellón en lo que se llamó la ofensiva de Levante. Hasta Teruel fueron en trenes que ya no existen pero se sabe por dónde iban y lo pudo comprobar, pero de Zaragoza a la Sierra de Espadán fue más complicado aunque lo hicieron por Morella, San Mateo, y por el Grao de Castellón, donde ambos descubrieron el mar por primera vez tras atravesar toda la península y tenerlo a cien kilómetros de sus aldeas en León o en la vecina Asturias. Pero entonces la gente no viajaba, no iban a bañarse. Tampoco estaba como ahora, con la gente comiendo paella en la playa o los yates que atracan en el Grao, o los barcos en la zona portuaria, sino que la vieron llena de barcos hundidos y cadáveres. También recuerdan como una maldición la Sierra de Espadán porque fue el lugar donde más cerca estuvieron de morir. En el libro se explica con más detalle el tramo entre Onda y Segorbe al atardecer, por aquellos barrancos y montes inhóspitos sin ver a nadie, y en medio de una batalla que fue terrible en julio de 1938 con mucho calor.

El viaje tiene dos contrastes: Por un lado el sufrido en Teruel, cuando se disputó la batalla más dura de la Guerra Civil por las circunstancias climatológicas, del que está considerado el peor invierno del siglo XX con temperaturas de 22 grados bajo cero. Hay que imaginar esa temperatura en las trincheras, con la ropa mojada de madrugada. De hecho, un tercio de los 40.000 muertos en la batalla de Teruel murieron congelados o por amputaciones. Los famosos mutilados de guerra que se veían en la posguerra eran de aquella batalla por la metralla o por el frío. Sin embargo en Castellón, durante la batalla de la Sierra de Espadán, fue todo lo contrario. Los republicanos la habían fortificado muchísimo porque era la última barrera natural antes de que las tropas franquistas llegaran a Valencia donde estaba el gobierno. La batalla fue muy feroz, con temperaturas de 40 grados.

En esos días murieron casi todos los compañeros de batallón y ellos se libraron por una argucia que se narra en sus páginas. Nadie ha confesado quién la llevó a cabo, porque de haberla descubierto el superior les habría costado el fusilamiento inmediato. Eran antihéroes, como la mayor parte de gente que participó en la guerra y lo único que querían era salvar la vida y no salvar la patria ni los intereses de tal oligopolio. Era gente que fue llevada a la guerra como los animales al matadero.

La guerra es el telón de fondo y el leitmotiv del libro, pero en realidad la obra es un libro de viajes, con dos viajes superpuestos. Uno a la memoria de su padre y de aquella gente a la que le tocó luchar en ella; y luego otro en el presente, el que el autor ha hecho por los mismos caminos, los mismos campos de batalla. Es el diálogo entre esos dos viajes, entre la memoria del pasado y el presente. Es un libro de viajes pero en el que la parte sentimental y de memoria tiene mucho más peso que el entorno, porque el objetivo es buscar en los paisajes la memoria de los hechos que sucedieron en ellos hace ya casi un siglo. 

Se pasa por Cuevas de Vinromà y se cuenta que ya no está derruido el pueblo sino repleto de carteles contra una planta fotovoltaica. O se llega a Castellón y se describen las calles actuales, el contraste entre la guerra y la paz, el pasado y el presente. Aunque la Guerra Civil, que finalizó hace casi un siglo, parece que siga bien presente por las circunstancias que les tocó vivir a aquella sociedad en una larguísima posguerra, impuesta por la dictadura en la que se obligó a metabolizar el miedo en silencio. Estas y otras serie de circunstancias ha llevado a que España no haya normalizado su historia reciente como sí han logrado hacer otros países de Europa con guerras más terribles o tan terribles como la Guerra Civil española. Y eso se nota en el día a día en un debate en el Parlamento, una tertulia en la radio o televisión o los rifirrafes entre los distintos medios de comunicación para entender que la cicatriz de la guerra sigue dividiendo a este país. 

El hecho, por ejemplo, de que haya, 90 años después, más de 100.000 muertos fuera del cementerio indica que este país no es normal. Y la envidia que da el ir a Alemania donde en los campos de exterminio, que no de batalla, y veas a los profesores con sus alumnos explicándoles lo que hicieron sus abuelos o bisabuelos no hace tanto tiempo. En España somos incapaces de llegar a un acuerdo de memoria y todavía hay gente que le molesta que una pobre señora quiera sacar los restos de su padre de un campo de patatas o de una cuneta, pues lo consideren revanchismo. La cicatriz de la Guerra Civil sigue presente en esta sociedad, por desgracia, y España sólo será un país normal cuando la memoria se convierta en historia, es decir, cuando la memoria quede destapada y cicatrizada, porque las heridas no se curan tapándolas sino poniéndolas al aire. 

España sólo será un país normal cuando los españoles hablemos de la Guerra Civil o de la posguerra y lo hagamos como de la guerra de Filipinas, Cuba o de la Guerra de la Independencia. Cuando la memoria se solidifique, cristalice en historia y sea una historia más de mejor o peor, bastante terrible, pero sea un pasaje más de nuestra historia y no un motivo de enfrentamiento.

Fuente: El Mundo Castellón al día - Nacho Sanahuja

miércoles, 26 de noviembre de 2025

EL MONASTERIO DE SANTO ESPIRITU ACOGIÓ LA PRESENTACIÓN DEL NÚMERO 72 DE LA REVISTA BRAÇAL

La revista del Centre d'Estudis del Camp de Morvedre incluye tres estudios sobre el municipio de Gilet. El acto tuvo lugar el pasado sábado, 22 de noviembre, y contó también con una visita guiada por el monasterio franciscano y su valiosa biblioteca. 

El monasterio de Santo Espíritu de Gilet acogió el pasado sábado 22 de noviembre la presentación del número 72 de Braçal, la revista del Centre d'Estudis del Camp de Morvedre. El acto continuó con una visita guiada al convento y su biblioteca, por parte del Guardián del convento, el padre Fernando, y su archivero, Alberto Marín, a quienes el coordinador de la publicación, Juan Antonio Millón, les agradeció la colaboración de la comunidad franciscana para hacer posible la actividad.

Este ejemplar está muy ligado a esta población pues tres de los seis estudios que incluye están relacionados con el municipio. El archivero Alberto Marín presenta un "Inventario del rico legado documental restaurado del monasterio". Miguel Muñoz estudia "Las vicisitudes de la librería del convento durante la desamortización isabelina en el siglo XIX". El tercer trabajo es obra de José Rafael Martínez y Sonia López. Trata sobre "Las excavaciones arqueológicas y revalorización de las trincheras de la Guerra Civil en la montaña de San Miquel". 

Los tres estudios restantes son sobre "El siglo XV en Torres Torres" de Juan Corbalán de Celis, el segundo estudio es sobre "Los motivos decorativos modernistas en las canaletas de las viviendas saguntinas del primer tercio del siglo XX" de Maria Forner, y por último, Rafael Bru y Francisco Ribelles estudian la importante obra del arquitecto municipal de Valencia, Francisco Mora Berenguer, nacido hace 150 años en Sagunto, que conforma un elemento primordial en el diseño de la capital durante la primera parte del siglo XX, y fue autor de edificios tan emblemáticos como el mercado de Colón.

Del apartado de Documenta forman parte dos trabajos. Juan Antonio Millón presenta dos textos inéditos de Lluís Cebrian Mezquita que relatan dos visitas a Gilet, en una de ellas hace una detallada descripción del convento de Santo Espíritu. La tercera parte del Catálogo de ermitas del Camp de Morvedre, coordinado por José Ramón Carbonell, incluye las capillas de Gilet, Faura y Quart de les Valls.

Finalmente, en la sección de Vària Bibliogràfica, se recogen reseñas de varias publicaciones. Pedro Luis Alonso y Paco Zarzoso crean una obra teatral a partir de las cartas del líder sindical de la siderúrgica Ulpiano Alonso, fusilado al acabar la Guerra Civil. Y también se reseñan dos obras de Carme Rosario: la que estudia la Historia y arte de Quart de les Valls, desde la Antigüedad hasta la Época Moderna, y la referente a los Nobles y acomodados de Sagunt en el transcurso de la edad moderna y contemporánea.

lunes, 24 de noviembre de 2025

EL CENTRO REPUBLICANO DE SEGORBE ACOGE LA PRESENTACIÓN DE "LA CHICA MÁS VALIENTE"

Se trata de un libro de la segorbina Majo de la Concepción, cuyo acto tendrá lugar el próximo sábado 29 de noviembre, a las 18:30 horas, en el Centro Instructivo de Unión Republicana de Segorbe.

Segorbe se prepara para vivir un acto literario cargado de significado emocional. El próximo sábado 29 de noviembre, a las 18:30 horas, el Centro Instructivo de Unión Republicana abrirá sus puertas en la Plaza Cueva Santa para acoger la presentación del libro La chica más valiente, la obra más personal de la autora segorbina Majo de la Concepción. El evento supone un hito en la trayectoria de una escritora que ha volcado en el papel una experiencia vital transformadora.


María José de la Concepción, Majo, es una hija de Segorbe que siempre ha vivido profundamente vinculada a su tierra. Creció, como ella misma relata, disfrutando de las calles, la gente, las fiestas y los espacios naturales de la localidad del Alto Palancia, así como de las historias transmitidas de generación en generación, una tradición que ahora ella perpetúa desde una nueva perspectiva. Enfermera de profesión y apasionada de la lectura y la pintura, un giro inesperado en su vida agitó los cimientos de su existencia y la condujo a un proceso de profundos cambios.

De esa vivencia nació La chica más valiente, un proyecto que comenzó como un grito de ayuda en su momento y que con el tiempo se transformó en un gesto de agradecimiento y, sobre todo, en un refugio que le proporcionaba la fuerza necesaria para superar las transformaciones que experimentaba tanto en su cuerpo como en su vida.

La obra se presenta como un compendio de relatos íntimos, honestos y profundamente humanos donde la autora aborda los momentos más complejos de su existencia, con un foco especial en el proceso de enfermedad que alteró por completo su mirada sobre el mundo. Escribe desde la vulnerabilidad y el miedo, pero también desde un poso de esperanza, fuerza interior y una determinación inquebrantable por avanzar.

El resultado final es un libro que trasciende la anécdota personal para invitar al lector a una reflexión universal sobre la resiliencia, la capacidad de encontrar luz en los escenarios más oscuros y la importancia de reconstruirse tras cada golpe del destino. Su estilo cercano y emotivo busca establecer un puente con cualquier persona que haya enfrentado situaciones de cambio o adversidad.

La presentación en el Centro Instructivo de Unión Republicana representa, más allá de un acto cultural al uso, una valiosa oportunidad para impulsar la cultura local y brindar apoyo a las creadoras de la comarca El evento, de entrada libre y abierta a todo el público, permitirá conocer de primera mano el origen del libro, el significado que el proceso de escritura tuvo para la autora y el mensaje que desea transmitir. Los asistentes podrán adentrarse en la historia que hay detrás de las páginas en un acto que, se anuncia, incluirá alguna que otra sorpresa.

Fuente: Centro Instructivo de Unión Republicana