Por Jose Ángel Planillo
En "Poder contar-ho" ("Poder contarlo" en su versión castellana), el autor nos traslada a la Valencia del año 1982, cuando en pleno proceso de transición dos de sus personajes habituales (Messié y Llargo) que regentan varios negocios sospechosos, se unirán a un proyecto de robo de un importante banco para rememorar los viejos tiempos. Para disimular, se aliarán con el comisario Tordera, un veterano policía del franquismo que trata de afianzar su cargo ante el nuevo gobierno socialista, para ayudarle a solucionar el robo de un chalet y así desviar la atención sobre ellos.
Con tanto movimiento de personaje a los que buscar coartadas, el autor envía a dos de ellos a Montanejos, que califica como destino ideal para descansar y pasear por su entorno. También cita Camarena de la Sierra, y con ambos pretende comentar las virtudes del turismo de interior para huir del mundanal ruido urbano.
Por la novela pasan también buena parte de sus personajes tradicionales, como el inspector Toni Butxana, el periodista Marc Sendra, Mitic Regino, el propio Tordera..., protagonistas de gran parte de su producción bibliográfica. De hecho, esta novela es la tercera entrega (aunque totalmente independiente) de una trilogía que rodea la historia de estos personajes en distintos momentos, pero sin perder los característicos diálogos endiabladamente rápidos, su peculiar humor socarrón, el retrato de la corrupción de nuestro país y del funcionamiento de lo bajos fondos valencianos que tanto acostumbra a narrar.













